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El Nuevo Creyente

Buenas Noches a todos los que visitan .

Me complace compartir con ustedes estos temas, para empezar quiero hablarle sobre el nuevo creyente, ¿Quién es?, ¿Cómo se empieza a serlo?, ¿Qué implica ser un nuevo creyente? y otras preguntas más que podrán contestarse más adelante que vayamos avanzando en esta lectura.

Primero quiero que miremos la definición, Según el diccionario de la real academia española, define;

Nuevo
1. Recién hecho o fabricado.
2. Que se percibe o se experimenta por primera vez.
3. Repetido o reiterado para renovarlo (Hacer como de nuevo algo, o volverlo a su primer estado).
4. Distinto o diferente de lo que antes había o se tenía aprendido.

Creyente
1. Que cree.
2. Especialmente a quien profesa determinada fe religiosa.

Así que el Nuevo Creyente es una persona que cree en el Señor Jesucristo como su único Salvador, experimenta por primera vez Su presencia y decide hacer de nuevo su vida; empezando por:

  • Su Mente; adquiriendo nuevos pensamientos , para cambiar hábitos, costumbres, palabras que no edifican en su vida, renovados con nuevas actitudes, un nuevo estilo de vida siendo transformado por el Espíritu Santo de Dios.

23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.
Efesios 4,23-25

  • Su Alma; siendo moldeados en el carácter para así poder llegar a la semejanza de nuestro Señor Jesucristo, reflejando su amor, misericordia y perdón por todo el mundo a quienes están a nuestro alrededor.

26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,
27 ni deis lugar al diablo.
28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.
29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.
31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.
32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Efesios 4,26-32

  • Su Cuerpo; cuidando el templo del Espíritu Santo para poder vivir en Santidad, dejando las pasiones y deseos de la carne; tales como; la borrachera, la fornicación, las peleas, los chismes, las mentiras, el adulterio, la drogas, los vicios, el robo, etc; en fin todo que dañan la mente y contaminan el cuerpo.

19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
Gálatas 5,19-21

  • Su Ser y todas sus fuerzas; aquí abarca en las decisiones que realiza en cada momento en su vida, evitar personas o comentarios de amistades, compañeros de trabajo, de estudios;  que te inducen a realizar lo incorrecto y te alejan de lo bueno, agradable, justo y perfecto;

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.
Filipenses 4,8-9

Siempre hay que elegir con cuidado y minuciosamente, aquellas cosas que vas a realizar, sea al momento de hablar, pensar, de actuar, la elección de las amistades, la pareja, lo que visita por Internet, entre otras cosas más.

En conclusión;

El Nuevo Creyente, es aquel que a recibido a Jesús como su único y suficiente Salvador en su vida, que desde el momento de bautizarse, hizo públicamente su arrepentimiento delante de Dios y de los hombres, renunciando a su manera de vivir, para permitir que sea Dios que lo vista con prendas de amor, benignidad, perdón, pureza, mansedumbre, santidad y dominio propio, otorgándole el privilegio que lo selle con su Santo Espíritu para el día de la redención, siendo Él mismo que este contigo en momentos difíciles, de angustia o adversidad, y a su amado hijo Jesucristo sea el camino y el mentor de nuestras vidas, para así llevar una vida integra delante de Dios y para con los hombres.

Dios los bendiga